top of page
Buscar

Lo que casi me roba la paz esta semana (y cómo lo frené)

  • hace 18 horas
  • 1 Min. de lectura

Esta semana no pasó nada grave.

 

No hubo una noticia fuerte.

No hubo una crisis.

No hubo una pérdida.

 

Y aun así, sentí que algo me estaba robando la paz.

 

Eran pensamientos repetitivos. Esos que empiezan pequeños… pero si los dejas crecer, te cambian el ánimo, el enfoque y hasta la energía.

 

Me di cuenta de algo importante: la paz no se pierde de golpe. Se descuida en lo cotidiano.

 

Se descuida cuando dejamos que cualquier pensamiento se quede.

Cuando imaginamos escenarios que no han pasado.

Cuando alimentamos lo que nos asusta en lugar de lo que nos fortalece.

 

Yo decidí frenar. Respirar. Orar. Hacer silencio.

Y preguntarme: ¿esto es real o es mi mente corriendo sin permiso?

 

Esa pausa cambió todo.

 

Hoy quiero recordarte algo sencillo pero poderoso:

no todo pensamiento merece asiento en tu mente.

No todo miedo merece tu energía.

No todo escenario merece tu atención.

 

Defiende tu paz.

Es demasiado valiosa como para dejarla en manos del ruido.

 

Si este mensaje conecta contigo, te invito a escuchar mi podcast En Positivo, donde compartimos conversaciones que nos ayudan a fortalecer la mente, el corazón y el espíritu en medio del día a día.

 

Con cariño,

 

Lourdes

 
 
 

Comentarios


bottom of page