El abrazo de Navidad que me recordó quién soy
- Katherine Torres
- 30 dic 2025
- 1 Min. de lectura

Hay viajes que no solo llenan la maleta, sino también el corazón.
Esta Navidad, mi camino me llevó a Puerto Rico, a mi querido Añasco, donde cada calle estaba iluminada, cada sonrisa tenía calor y cada encuentro me recordaba la magia de mi isla y su gente. Entre luces, risas y charlas interminables, comprendí que los pequeños momentos —un abrazo inesperado, una historia compartida, la risa de un niño— son los que realmente nos sostienen.
Pasar Nochebuena con mi mamá y mi sobrino fue un recordatorio de lo que más importa: sentirnos en casa, aun cuando luego tengamos que despedirnos. Cada abrazo, cada risa, cada instante compartido me dejó más llena y agradecida de lo que imaginé.
Mientras regreso a la rutina, llevo conmigo esa sensación de pertenencia, amor y alegría que solo la familia y la isla saben dar. Y deseo de corazón que tú también puedas encontrar esos espacios que te recargan, te sostienen y te recuerdan quién eres, dondequiera que estés.
Si en estos días quieres acompañarte con conversaciones que inspiran, te invito a visitar mi podcast En Positivo, un espacio creado para reflexionar, crecer y mirar la vida con más esperanza.
Y como regalo especial, también quiero invitarte a disfrutar del ebook de resoluciones que preparé con mucho cariño para ti, para ayudarte a empezar el nuevo año con metas reales, amorosas y posibles. Es completamente gratis.
Gracias por estar, por leerme y por ser parte de esta comunidad tan bonita.
Con cariño y gratitud,
Lourdes




Comentarios